Hay a veces que no sabes diferenciar el sueño con la realidad, o de un recuerdo al sueño….
En un parque, con muchos arboles, tantos que no dejaban pasar la luz del radiante sol, ahí estábamos, agarrados de la mano y viendo no muy a lo lejos a nuestra hija, queriendo subir al columpio, fuiste para ayudarla a balancearla, mientras yo los observaba, como se reían, se divertían, que mas podía pedirle a la vida, si tenia todo, una linda familia tan llena de amor…
“¡Despierta!, es hora de tu desayuno”
Abro los ojos lentamente, observo la habitación en donde me encontraba, todo blanco, sin ningún mueble, más que mi incomoda cama, me incorporo y me siento en la cama, sigo observando el cuarto desconocido, donde no había ni una ventana, más que una puerta, que no tenia manija, más que una pequeña ventanita que se podría abrir, y hay encima se encontraba una charola con comida y un vaso.
Me tarde en poderme levantarme de la cama, descalza camine por la habitación, para ver si podía encontrar algo que me hiciera recordar de donde me encontraba, pero nada.
Empecé a desesperarme, quería saber donde me encontraba y donde…donde estaba mi familia..mi hija…y…
Entonces otra vez esa voz “Si no tomas tu charola con tu comida se la hechare a los perros”…la tome, no podía pronunciar palabra alguna, quería preguntar porque estaba encerrada, encerrada en una habitación de color blanco, con solo una cama y sin una ventana donde podría ver la luz del sol…
Despues de comer algo, abren la puerta, se acercan a mi dos personas, una parecía enfermera, puesto que su ropa era toda blanca, algo escrito tenía en su ropa, su nombre y…no entendía más, puesto que me llamo la atención en su mano llevaba una gerinja…que poco a poco se acercaba a mi brazo, yo con mi otro brazo quize detenerla pero la otra persona con la que estaba me detuvo agarrándome de la muñeca.
Sentí el pinchazo en mi brazo, creo hice un ruido de molestía, trate de decir algunas palabras, de preguntar qué hacía en ese lugar, pero de mi boca solo salía tartamudos. La enferma al verme queriendo decir algo, solo me dijo “Calma, se te pasara el efecto de la inyección y ya podrás hablar algo” La otra persona que tenía mi muñeca le dijo a la enfermera “No le hables, no tiene ni el derecho que cualquier ser humano le dirija la palabra, después de lo que hizo” En eso volteo hacia la enferma, veo otra ves escrito su nombre en su uniforme, y las palabras de Hospital Psiquiátrico
¿Después de lo que hice? ¿Pero que hice?…¿hice algo malo?...tan malo para merecer estar aquí encerrada…en un manicomio!!!???
Continuara....


